El consumo de café frío continúa creciendo también en América Latina
El auge del cold brew, los cafés con hielo y las bebidas listas para consumir impulsa nuevas oportunidades para cafeterías, tostadores y productores.
Durante años, las bebidas de café frío fueron una tendencia asociada principalmente a mercados como Estados Unidos y algunos países asiáticos. Sin embargo, en los últimos años su consumo ha experimentado un crecimiento sostenido también en América Latina, una región tradicionalmente vinculada a la producción de café y donde cada vez más consumidores buscan nuevas formas de disfrutar esta bebida.
El incremento de las temperaturas en muchas ciudades, la influencia de las redes sociales y la aparición de nuevas cadenas de cafeterías han favorecido la popularidad de propuestas como el cold brew, los cafés con hielo, los frappés y las bebidas listas para consumir (Ready To Drink o RTD).
Países como Brasil, México, Colombia, Chile y Perú muestran una mayor presencia de estas referencias tanto en cafeterías especializadas como en supermercados y tiendas de conveniencia. Las grandes compañías del sector y numerosos tostadores independientes han ampliado su oferta para responder a una demanda cada vez más diversa.
El desarrollo del café frío también está impulsando la utilización de cafés de origen y perfiles de tueste específicos, capaces de ofrecer sabores más equilibrados y notas aromáticas adaptadas a este tipo de preparación. Esto representa una oportunidad adicional para productores que apuestan por cafés de mayor calidad y diferenciación.
Además del canal hostelero, las bebidas listas para consumir registran un crecimiento constante gracias a su comodidad y facilidad de consumo. Este segmento se ha convertido en uno de los más dinámicos dentro de la industria internacional del café y continúa atrayendo inversiones en innovación y nuevos formatos de envasado.
Los especialistas consideran que esta evolución no sustituirá al consumo tradicional de café caliente, profundamente arraigado en la cultura latinoamericana, sino que ampliará las ocasiones de consumo y atraerá a nuevos perfiles de consumidores, especialmente entre los más jóvenes.
La diversificación de productos permite asimismo que cafeterías y tostadores amplíen su oferta durante los meses de mayor temperatura, mejorando la rentabilidad y adaptándose a las nuevas preferencias del mercado.
Todo apunta a que el café frío seguirá consolidándose como uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento dentro de la industria cafetera latinoamericana durante los próximos años.
El café frío deja de ser una moda pasajera para convertirse en una nueva forma de consumo que amplía las oportunidades de negocio para toda la cadena cafetera.
Redacción MundoDelCafe.com